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sábado, 2 de octubre de 2010

27 DE MAYO EL ESPARTERO


Dicen que en el Café París existía un retrato suyo. Tanto respeto transmitía que los caballeros se descubrían la cabeza ante él cuando pasaban. Signo de respeto. Explícale eso a tus alumnos de la ESO cuando entran con la gorrita en clase. Le puedes hablar del recinto cubierto, de la costumbre, de los modales...algo tan inexistente como el Café París. Aunque hubiera valido la pena conservarlo.
Sí se conserva en el cementerio la más ruinosa de las tumbas. Desde su origen. Una vez pasado el mausoleo a Joselito el Gallo hay una tumba que suele llamar la atención del visitante. Sobre la lápida una columna rota. Su fuste aparece seccionado por la mitad y el capitel aparece fragmentado a los pies de la columna. ¿Es rotura de una tumba abandonada, gamberrada o es obra de significado simbólico? Puedes llevar a tus alumnos de la ESO al lugar, no sabemos si se quitarán la gorra pero puedes probar a contarle la historia del difunto.
Díles que allí están los restos de Manuel García Cuesta, el torero que nació en 1865 en la plaza de la Alfalfa de Sevilla, en una espartería que acabaría dándole nombre artístico. Debutó en Sevilla el 12 de Julio de 1885 y tomó la alternativa el 13 de septiembre a manos de Antonio Carmona “el Gordito”. A lo mejor eso no es políticamente correcto, así que puedes decir aquello de “El obesito”. Cuéntales que desde su alternativa en 1885 el “Espartero” se destacó por su valor en la plaza y por una vida apasionada que lo llevó a tener un hijo ilegítimo con una dama de la alta sociedad sevillana, hijo al que la copla popular mencionaba: “Al hijo del Espartero, lo quieren meter a fraile, pero la cuadrilla dice, torero como su padre…”. Seguro que ya vas captando el interés de tus sujetos de aprendizaje. Aprender a aprender. Recuérdales que esta vida tan apasionante se truncó de pronto: un día como hoy de 1894 el toro “Perdigón” acababa con la vida del torero sevillano en Madrid. Un miura con pintas de asesino. Así captarás más atención todavía... Demasiado joven para morir…demasiado arte por apuntar…Su tumba tenía que ser un símbolo de aquello. Con la muerte de Espartero se truncó su vida, se truncó su arte. Desde entonces, una columna rota en el cementerio de Sevilla nos recuerda el fin del arte del Espartero. Para acabarle puedes recordar a tus pupilos que Martín Pareja Obregón es bisnieto del Espartero. Seguro que alguno se sentirá motivado en su aprendizaje y te narrará algún cotilleo de actualidad...Pero no te pases en tu explicación. Que algún alumno te recordará que es tarde y que quieren desayunar. Remata tu faena, ya que otro remate no puedes...Recuerda al muchachito la frase de Don Baldomero. Pura filosofía. “Más cornás da el hambre...”

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