martes, 26 de julio de 2011

MIURA GANADERIA LEGENDARIA


Historia

A principios del toreo a pie las hazañas de los toros se contaban por el número de caballos muertos y en cornadas. Toda esta popularidad la tenían los toros de encaste Cabrera. Cuando interrumpe Juan Miura comienza la leyenda negra en la fiesta de los toros.

La leyenda negra la comienzan el encaste Cabrera, tras recibir una cornada mortal al entrar a matar el torero Curro Guillen en la plaza de toros de Ronda el 20 de mayo de 1820.

La continuación a esta leyenda negra la continúa Miura. El toro Jocinero mata de una cornada en el pecho el 20 de abril de 1862 en la plaza de toros de Madrid. La cornada se produjo al salvar a un picador de ser corneado. El origen del toro por parte de la madre era de origen Cabrera.

La leyenda crece en 1863 el toro Saltador toma en Madrid veinte varas hiriendo en la cabeza al picador Bruno Azaña y pegándole una cornada a Antonio Calderón, al no poder matarle Julián Casas sufre el deshonor de la media luna.

Anterior a esta corrida ya se habían lidiado toros Madrid poniendo en apuros a Antonio Carmona el Gordito que no pudo meterle el estoque yendo a por el descabello. Sevillano tomo 16 varas y Cuchares se deshizo como pudo. El toro Morcillo su sentido fue tal que no se le pudieron poner banderillas.

La tolerabilidad queda en un segundo plano y toros celebres como, Jaquta, Pimienta, Cochero siguen produciendo un derroche de casta.
Son celebres en la época, bravos encastados no se refugian en tablas y los caballos quedan ensartados en los pitones arrancándose desde los medios en el tercio de varas siendo toros muy temibles. Sus características son bravas en general poderoso y manejable, los que ofrecen más dificultades son minoría.


Luego Antonio Miura realiza dos cruces uno con un toro indultado de casta Navarra llamado Murciélago y otro Vazqueño. El experimento no salió bien y elimina lo Navarro.
A la muerte de Antonio su hermano Eduardo sigue con la ganadería. Don Eduardo translada la ganadería a Pueblo del Rio en busca de mejores pastos y de allí van a Lora del Rio donde pastan actualmente.

El 20 de Abril de 1894 muere en Madrid Manuel García y Cuesta mayormente conocido como el Espartero de una cornada por el toro Perdigón. Dicha cornada se produjo al entrar a matar.
No solamente murieron toreros. Tras casi dos meses más tarde, una vaca llamada Beata mata a un aficionado con una cornada en el vientre y la leyenda sigue creciendo llamándose los toros de la muerte.
Este tipo de situaciones dan prestigio a la ganadería suponiendo un lleno seguro en todas las plazas y aparte las figuras cosechan un triunfo por todo lo alto cuando se enfrenta a estos animales decentemente. En 1902 un toro de nombre Catalán lidiado por Bombita, por su bravura recibe el premio de la vuelta al ruedo. La tragedia continua , en 1902 y en Barcelona un toro de nombre Desertor da una cornada mortal a un modesto diestro llamado Dominguín, El Algabño queda solo en la plaza matando seis de buenas estocadas, el triunfo es apoteósico.

La leyenda es tal, que para verlos en los pueblos de Andalucía salen trenes llenos de campesinos que llevan ahorrando dinero durante varias semanas. Fausto Posada novillero de 22 años muere en Sanlúcar de Barrameda el 18 de agosto de 1907 de una cornada en la arteria traqueal y al entrar a matar.
En otoño de ese mismo año estalla la crisis y hay pleito entre ganaderos y toreros. Bombita obliga a Miura a reducir la camada pero este tiene todo el monopolio de muchas plazas, creándose pleitos y tertulias toreros contra Miura. En 1909 ocurre el desastre de Sevilla, los diestros Pepete, Moreno de Alcalá y Martin Vázquez son cogidos quedando el quinto toro en el ruedo y el sexto en el corral.

Al final Bombita y Machaquito se reconciliaron con Miura y lidiaron los toros más grandes y más duros de este ganadero de toda la historia de la tauromaquia.
Con la llegada de nuevos toreros como el famoso Gallo se siguen matando y este no les hace asco lidiándolos como si fueran toros de otra ganadería cualquiera. Según el Gallo el toro de miura existe y cuando te toca pues te toca. Como a Paco Madrid que le toco uno de estos y mando a cuatro subalternos a la enfermería dando la espalda el público al ruedo y diciendo que no matara al toro. El otro toro le toca a Vicente Segura y según cuenta Rafael se fue de la plaza para no verlo. Al final el torero Vicente Segura fue cogido en el momento de la estocada.

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