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martes, 3 de abril de 2012

ENCERRONA IMPORTANTE



ENTREVISTA DE REALIZADA A SANCHEZ VARA, SACADO DE BURLADERO

Murteira Grave, Dolores Aguirre, Palha, Salvador Guardiola, Rehuelga y Miura. Esos son los hierros de los oponentes de Francisco Javier Sánchez Vara, en Cenicientos. La cita se celebrará el próximo viernes. Un Viernes de Pasión en el que este torero alcarreño vivirá su particular Vía Crucis de seis estaciones.

Sin embargo, lejos de amedrentarse o dejarse asfixiar por el peso del esperado acontecimiento torista, Sánchez Vara se muestra decidido a cambiar el signo de una carrera marcada por una infructuosa lucha continua.

A pocos días de su encerrona, le sorprendemos entrenando en la finca Pajera situada en el término municipal de Ciruelas (Guadalajara), donde pastan las reses de la ganadería de Saboya. Aprovechamos la ocasión para captar las impresiones del matador ante tan señalado compromiso.

- ¿Cómo afronta este reto tan importante en los comienzos de la temporada?

Sobre todo con mucha ilusión y responsabilidad. Creo que es una corrida que me puede dar mucho de cara a mi futuro y a esta temporada. Puede ser el día clave para dar un toque de atención importante. Espero que el hecho de encerrarme con seis toros de estas ganaderías y en su sitio como Cenicientos con la seriedad con la que todos sabemos que se hacen las cosas allí, se me tenga en cuenta.

- Una plaza con tradición torista y además, a las puertas de Madrid.

Por supuesto. Habíamos pensado en llamar la atención de alguna manera y ha habido compañeros míos que han decidido hacer también gestas importantes como Javier Castaño o Fernando Robleño. En este sentido una plaza a la que teníamos acceso era la de Cenicientos ya que uno de mis apoderados es el empresario de esa plaza. Lo que ocurre es que él tampoco se atrevía a proponérmelo en firme pero, en cuanto me lo sugirió, acepté el reto sin pensarlo.

Sí que es cierto que, en principio, pensamos en una corrida que pudiese ofrecernos, a lo mejor, mayores garantías pero para que tuviese mayor importancia la fecha yo, personalmente, me decidí por toros de estas ganaderías.

- ¿No le da miedo que se le etiquete como un torero de corridas duras?

En absoluto. En lo único que pienso es en que la corrida de Cenicientos salga bien y que eso me permita entrar en las corridas duras pero de las grandes ferias. Ahora mismo estoy matando corridas duras pero en sitios de poca relevancia y, entonces, el esfuerzo es el mismo pero la repercusión menor. Por eso no me da ningún miedo que se me identifique de esa forma. Tengo muy claro el papel que tengo en el toreo.

- ¿Cuál es el planteamiento de su temporada más allá de Cenicientos?

La verdad es que tengo varias corridas firmadas con fechas en sitios como Arévalo, Azpeitia o varias plazas francesas, pero mi objetivo es que todo salga perfecto en Cenicientos y que eso me sirva para volver a Madrid aunque sea en verano. Llevo ya dos años sin ir y creo que es el momento de volver. Creo que como torero estoy en punto muy positivo de madurez y lo veo todo más claro, por lo que espero que cuenten conmigo.

El año pasado, a pesar de estar muy castigado por las lesiones, creo que hice una temporada más que digna con buenos resultados y toreando más de veinte corridas de toros. Este año que estoy plenamente recuperado espero que todo vaya incluso mejor.

- ¿Los momentos duros que ha pasado como torero le han ayudado a alcanzar ese momento de madurez del que habla?

Desde luego. He pasado mucho y empezando desde muy abajo. En mis primeros años de matador, me curtí toreando corridas de toros entre la provincia de Guadalajara y el Valle del Tiétar. Fueron años muy duros. Luego, he tenido momentos en los que entré en buenas ferias y momentos en plazas como Madrid en las que me han tocado toros buenos y yo no he estado a la altura o no he sabido entenderlos. Pero todo te hace madurar.

En el caso de Madrid, por ejemplo, en un primer momento piensas que la culpa del fracaso es de todo el mundo menos tuya pero, pasado el tiempo, analizas las cosas y te das cuenta de que la culpa está en uno mismo. Y esa autocrítica y la dinámica de exigirse siempre a uno mismo más y más, es la que te hace seguir avanzando.

- ¿Qué cree que demandan ahora mismo los aficionados?

Personalidad y variedad. Yo soy un torero que tengo mis formas y siento el toreo de una forma determinada y, otros toreros, lo sienten de otra. Esto es así de sencillo. Lo que pienso que no está bien es tirar por tierra a los toreros como yo porque, toda la vida, ha habido toreros que han banderilleado y han sido de otra manera. Hay toreros con más gusto, otros más artistas o más técnicos, pero pienso que tiene que haber cabida para todo el mundo.

Los aficionados tienen que tener una mentalidad abierta para saber ver a todo tipo de toreros. Igual que el buen aficionado es aquel al que más toros le caben en la cabeza, también lo es aquel que es capaz de entender a más toreros. En mi caso particular, mis maestros han sido Joaquín Bernadó y Ángel Teruel y de ellos he aprendido los conceptos fundamentales en cuanto a la técnica. Lo que ocurre es que, después, cada uno desarrolla el toreo según su personalidad. Creo que, si no lo hiciese así, me estaría engañando a mí mismo, y estaría engañando a los aficionados.




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